Generalizando diré, que todos gustamos de historias que tienen finales felices…y muchos gustan de finales románticos “Y vivieron felices por siempre…” Pero en la vida real, no siempre las cosas terminan con finales felices. La vida de Gedeón nos ofrece ambas realidades… a través de su vida, y la de sus descendientes encontraremos: drama, acción, fé, obediencia, valor, juicio, gracia y salvación. Sin embargo debemos notar que la salvación llega a Israel, no a través de un hombre y sus soldados, sino a través de su fuente de ayuda eterna, el Dios que es responsable del Génesis de Israel, el mismo Dios que le ha cuidado a través de los tiempos, su nombre es Jehová… Gedeòn muestra a ese Dios actuando a favor del género humano, también nos revela a un hombre asociándose con los planes de Dios. De igual forma Gedeòn nos da a conocer sus virtudes, sus defectos; los altos y los bajos de la experiencia humana. Gedeón es la historia de todos aquellos que viven por fé y ofrecen a Dios todo lo que son. Lo bueno en sacrificio, lo malo para ser redimido y el corazón para ser transformado.